Por una flor, abandoné un jardín?
Hace un tiempo una amiga que conozco desde los 4 a?os, vino a mi casa para saber cómo me iban las cosas... Me hizo mucha ilusión, pronto empezamos a hablar y pronto comenzó mi rostro a cambiar... No solo había sido a mi a la que le habían pasado un millón de cosas nuevas, sino que a los que dejé en Castellón también les había ocurrido lo mismo, y yo... yo me las había perdido... Lo que para cualquiera podría parecer normal, para mí estaba resultando ser una golpe fuerte en el corazón que por unos momentos me dejó sin aliento, y me privó de la sonrisa de la que no me había despegado durante todo este tiempo. Recordé una frase: "Por una flor, abandonaste un jardín..." Habría hecho yo eso...?
Hace una semana recibí un mail de una de las pocas personas que me quedan en Castellón que aun no me ha fallado nunca. Sus padres no estaban pasando el mejor de los momentos, y su abuela estaba fatal, no sabían cuanto tiempo le quedaría... Evidentemente no tardé en ponerme a escribir. Le escribí uno de esos e-mails larguísimos, tratando de alentarla de la mejor manera que podía (no es que sea muy buena en eso... pero la situación lo requería); hice mandar el correo y por un fallo, se borró todo y me obligó a escribirlo de nuevo. Así fue, comencé a escribirlo otra vez, aun sabiendo que no iba a conseguir escribir nada mejor de lo anterior.... El tiempo se me echaba encima, tenía mil trabajos pendientes para la universidad y no podría demorarlos más.... Por fin, logré escribir otro mail, y ?qué ocurrió? VOLVIÓ A BORRARSE! En ese momento no pensé en guárdalo ni nada, creyendo que no ocurriría lo mismo dos veces... maldita la hora que pensé aquello...
El tiempo hizo que no pudiera escribir nada de nuevo, y hoy leí las dos últimas entradas de su blog, haciéndome saber que le pasaron muchas más cosas y todas ellas no muy buenas... Parecerá estúpido pero, han sido sus palabras las que me han recordado que no solo son cosas buenas las que están ocurriendo sin mi presencia, y si la otra vez me hizo decaer un poco el saber aquçello... saber ésto me ha hundido....
Antes de venirme a Valencia temía que esto pudiera ocurrirle a una persona que me importa (o importaba) muchísimo; pero el caso es distinto, ya que aquella persona es un caso especial (o yo lo considero así) y debido a su carácter a conseguido que me sienta desterrada de su vida, así que debo hacer el esfuerzo de no complicarme más con nada referente a ella; pero este caso no es así, más bien es al contrario, Ana (así se llama la persona) no es que no me haya desterrado sino que siempre que he tenido ocasión para hablar con ella desde que la conozco, me ha abierto las puertas de su vida de par en par, y ese ha sido el mayor regalo que he podido recibir de ella. Es difícil poner por escrito lo que siento por ella, solo diré que la quiero muchísimo, y que cualquier cosa que le afecta a ella, sin querer que se me malinterprete, también me afecta a mi.
Recuerdo la primera vez que ella se preocupó por mi... no soy quien para decir esto pero, fuera de que quisiera preocuparse o no, entraba más o menos dentro de sus obligaciones o al menos así lo creí yo entonces... Aun así, era una de esas personas que sin ningún motivo ya había calado fuerte en mi, y pronto vi que había valido la pena, muchísimo...
No puedo evitarlo, siento muchísimo no poder hacer nada por ayudarla...
Hace una semana recibí un mail de una de las pocas personas que me quedan en Castellón que aun no me ha fallado nunca. Sus padres no estaban pasando el mejor de los momentos, y su abuela estaba fatal, no sabían cuanto tiempo le quedaría... Evidentemente no tardé en ponerme a escribir. Le escribí uno de esos e-mails larguísimos, tratando de alentarla de la mejor manera que podía (no es que sea muy buena en eso... pero la situación lo requería); hice mandar el correo y por un fallo, se borró todo y me obligó a escribirlo de nuevo. Así fue, comencé a escribirlo otra vez, aun sabiendo que no iba a conseguir escribir nada mejor de lo anterior.... El tiempo se me echaba encima, tenía mil trabajos pendientes para la universidad y no podría demorarlos más.... Por fin, logré escribir otro mail, y ?qué ocurrió? VOLVIÓ A BORRARSE! En ese momento no pensé en guárdalo ni nada, creyendo que no ocurriría lo mismo dos veces... maldita la hora que pensé aquello...
El tiempo hizo que no pudiera escribir nada de nuevo, y hoy leí las dos últimas entradas de su blog, haciéndome saber que le pasaron muchas más cosas y todas ellas no muy buenas... Parecerá estúpido pero, han sido sus palabras las que me han recordado que no solo son cosas buenas las que están ocurriendo sin mi presencia, y si la otra vez me hizo decaer un poco el saber aquçello... saber ésto me ha hundido....
Antes de venirme a Valencia temía que esto pudiera ocurrirle a una persona que me importa (o importaba) muchísimo; pero el caso es distinto, ya que aquella persona es un caso especial (o yo lo considero así) y debido a su carácter a conseguido que me sienta desterrada de su vida, así que debo hacer el esfuerzo de no complicarme más con nada referente a ella; pero este caso no es así, más bien es al contrario, Ana (así se llama la persona) no es que no me haya desterrado sino que siempre que he tenido ocasión para hablar con ella desde que la conozco, me ha abierto las puertas de su vida de par en par, y ese ha sido el mayor regalo que he podido recibir de ella. Es difícil poner por escrito lo que siento por ella, solo diré que la quiero muchísimo, y que cualquier cosa que le afecta a ella, sin querer que se me malinterprete, también me afecta a mi.
Recuerdo la primera vez que ella se preocupó por mi... no soy quien para decir esto pero, fuera de que quisiera preocuparse o no, entraba más o menos dentro de sus obligaciones o al menos así lo creí yo entonces... Aun así, era una de esas personas que sin ningún motivo ya había calado fuerte en mi, y pronto vi que había valido la pena, muchísimo...
No puedo evitarlo, siento muchísimo no poder hacer nada por ayudarla...
